Federación de Empresas de la Rioja

Informe 2011 Cotec sobre tecnología e Innovación en España

COTEC HA ANALIZADO LAS PRINCIPALES CAUSAS DEL FRACASO DEL MODELO ECONÓMICO ESPAÑOL RELACIONADAS CON LA INNOVACIÓN

  • Según señaló el Presidente de Cotec durante su discurso, la crisis se resiste a remitir en España porque nuestra economía no es capaz de crear el valor añadido que nos permita competir en los mercados globales. Un problema de competitividad que requiere de medidas urgentes que implican a toda la sociedad cuyas causas son profundas, están muy entrelazadas y tienen que ver con el sistema educativo, la falta de cultura emprendedora, nuestro marco institucional y nuestro sistema financiero.

El 3 de junio se celebró en Madrid la Asamblea anual de la Fundación Cotec con motivo de la presentación pública de su “Informe 2011 sobre Tecnología e Innovación en España”, que analiza los principales indicadores de I+D e innovación en España, a escala nacional y por Comunidades Autónomas, y su comparación internacional. El documento ha sido presentado en el Palacio de Congresos de Madrid en un acto presidido por S.M. el Rey, Presidente de Honor y principal impulsor de la Fundación, al que han asistido los representantes del Patronato de Cotec y más de un millar de invitados.

El acto ha contado también con la intervención de la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, del Presidente de Cotec, José Angel Sánchez Asiaín, y del Director General de Cotec, Juan Mulet, quienes han estado acompañados en la mesa presidencial por el Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, Juan Junquera, y los Vicepresidentes de Cotec: Fernando Francés, Presidente de everis, y Francisco Vallejo, de la Junta de Andalucía.

Los datos recogidos en el Informe Cotec 2011 (ver nota y gráficos adjuntos) reflejan cómo los efectos de la crisis, que ya está empezando a remitir en los principales países de referencia, siguen todavía muy presentes en nuestra economía, donde los sectores que tienen mejores perspectivas son solo aquellos que son capaces de competir con sus productos y servicios en el mercado global y que no son otros que aquellos que, en su momento, asumieron la necesidad de basar su competitividad en la innovación. Precisamente todos los mensajes que se transmitieron desde Cotec durante la Asamblea estuvieron muy centrados en analizar las principales causas del fracaso del modelo económico español ligadas a la innovación, y en las posibles medidas que a corto y medio plazo podrían aplicarse para tratar de resolver esta dramática situación.

El Presidente de Cotec analizó las causas del fracaso del modelo económico español ligadas a la innovación

El Presidente de Cotec, José Angel Sánchez Asiaín, ha analizado en su discurso las principales causas del fracaso del modelo económico español relacionadas con la innovación y que tienen su origen, principalmente, en el sistema educativo, en la falta de cultura emprendedora, en nuestro marco institucional y en nuestro sistema financiero. Todas ellas son ajenas al sistema español de innovación que, aunque eficiente, es muy pequeño como para convertirse en el motor de la competitividad de la economía española.

La crisis se resiste a remitir porque el tejido productivo español es anacrónico para el mundo en el que vivimos, con muy pocas empresas grandes y un excesivo peso de sectores que generan poco valor añadido.

Sánchez Asiaín expresó la preocupación de Cotec “ante una crisis que se resiste a remitir. Y que no remite, porque no somos capaces de crear el valor añadido que nos permitiría competir en los mercados globales. Las causas de este problema de competitividad son profundas y están muy entrelazadas. Y lasconsecuencias de esa frágil competitividad son obvias, y la más dramática es su efecto devastador en el empleo, sobre todo en el de la juventud, y en el de menor cualificación, que fue, precisamente, una de las bases en que se asentó nuestro extraordinario crecimiento económico reciente”.

Nuestro sistema de innovación –añadió-, a pesar de su notable crecimiento, y de su nivel de consolidación, todavía no ha logrado el tamaño suficiente para ser el motor de la competitividad española. Y no deja de sorprender, que en el ambiente en el que hemos vivido los pasados años, en el que tan fácil era el acceso a la financiación, y en el que el mercado respondía vivamente a cualquier oferta, nuestro sistema de innovación no consiguiera un crecimiento mucho más importante. Porque la realidad es que hoy, sólo una pequeña, muy pequeña, parte de nuestras empresas está realmente integrada en el sistema de innovación”.

“Y buscando las razones, se llega a la conclusión de que la más inmediata, y la más clara, es que la estructura de nuestro tejido productivo ha sido, y es, notablemente anacrónica para el mundo en que vivimos. Anacrónica, porque nuestro tejido productivo integra muy pocas empresas grandes y, además, tiene un excesivo peso de sectores que generan poco valor añadido. Y es por ello por lo que nuestro sistema de innovación ha tenido, y tiene, muy limitado su crecimiento. Así es, pero las razones últimas de esa situación, las razones que en el fondo justifican esa realidad, hay que buscarlas, más bien, en las características de nuestro marco institucional, y, en definitiva, en las características de nuestra sociedad”.

La principal causa del fracaso del modelo económico español es el sistema educativo y la escasa cultura empresarial

En cuanto a la sociedad, como factor retardatorio de nuestro crecimiento, lo primero que es necesario reconocer, es que ni nuestra educación, ni nuestra cultura, ni nuestro marco institucional, han tenido en cuenta, la importancia económica del conocimiento. Porque la innovación ha estado lejos de las aulas, del legislador, del administrador público, y en general lejos de nuestra sociedad. Casi podríamos decir que ha sido ignorada”.

 “Quizá el problema haya sido que, en nuestro sistema educativo, ha primado, tradicionalmente, la transmisión de conocimientos, frente al fomento de las habilidades, que son las que permiten su aplicación para crear valor. Y estas habilidades son absolutamente necesarias para que existan más emprendedores, que capten las oportunidades de negocio que les brinda su conocimiento. Para que los empresarios sepan utilizar ese conocimiento para promover e instrumentar cambios innovadores. Para que la investigación española ponga más énfasis en la aplicabilidad de sus resultados. Y para que los trabajadores sean capaces de aplicar en sus puestos de trabajo los conocimientos adquiridos”.

Otro freno al crecimiento de nuestro sistema, es la singular distribución de la población española por nivel de estudios terminados. Porque, aunque hayamos experimentado una importante transformación en los últimos años, todavía distamos, y mucho, de haber alcanzado el nivel que, según los estándares internacionales, exige hoy una economía del conocimiento. Y lo que es aún peor,no estamos en el buen camino para corregir esta anómala situación. Porque el abandono escolar español continúa siendo uno de los mayores de la Unión Europea. Y porqueel porcentaje de estudiantes que opta por la Formación Profesional sigue siendo manifiestamente insuficiente”.

“En Cotec creemos que otra de las importantes causas de la actual situación, radica en la percepción que la sociedad española tiene sobre la actividad empresarial y sobre la innovación. Es decir, lo que podríamos llamar la cultura emprendedora, que en nuestro país es muy pobre. Así lo demuestra nuestro reciente Informe sobre la cultura de la innovación de los jóvenes españoles, que también nos permite hacernos una idea de cómo nos diferenciamos de los demás países europeos. Porque, el 86% de los españoles cree que a los empresarios sólo les preocupan sus beneficios, y el 87% opina que las grandes empresas se ponen de acuerdo para mantener sus precios a niveles innecesariamente altos. Y estas percepciones sitúan a España prácticamente en las últimas posiciones de la Europa de los 15. Además, una y otra vez, nos llegan referencias sobre bajísimos porcentajes de jóvenes españoles que declaran tener vocación empresarial. Y también en esto, ocupamos uno de los últimos lugares en las listas europeas”.

El marco institucional y el sistema financiero otras barreras importantes, especialmente para las pymes

Otra consecuencia de no haber incorporado, hasta el momento, la innovación en nuestras preocupaciones, se refleja en algunas de las características de nuestros marcos institucionales, especialmente el legal. Porque existen sobradas evidencias en nuestro país, de que, políticas y regulaciones precipitadas, en campos tan sensibles como el laboral, el medioambiental, la defensa de la competencia, y la protección al consumidor, se han convertido ya en auténticas barreras a la innovación. Especialmente en las pymes”.

En referencia a las causas del fracaso del modelo económico español relacionadas con la innovación, el Presidente de Cotec señalo también la necesidad de “denunciar el poco interés del sistema financiero por la innovación”.

Es necesario tomar medidas para lograr cambiar el contexto en el que se desenvuelve la innovación española

Sánchez Asiaín concluyó su discurso haciendo un llamamiento a todos los estamentos sociales para que se tomen todas las medidas necesarias para lograr cambiar el actual contexto en el que se desenvuelve la innovación española, una labor en la que ya está trabajando Cotec y que justificó que el año pasado adoptara un nuevo enfoque de sus actividades, que incluía como nuevos objetivos a la sociedad y a las pymes. A la sociedad porque, para garantizar nuestro futuro, es absolutamente imprescindible, que el ciudadano esté más implicado en el proceso de innovación, y a las pymes porque resulta imprescindible su contribución para mejorar la competitividad del país.

En este sentido señaló que “el frente fundamental, el generalmente aceptado,es la mejora de nuestro sistema educativo. Y no es casualidad que al sistema educativo se dedique, precisamente, el primer reto de nuestro decálogo para mejorar la competitividad de nuestro país, que ya expusimos en esta Asamblea el año pasado”. Sobre las formas de mejorar el sistema educativo señaló, entre otras, “atraer a la enseñanza a los profesionales más capacitados y cualificados, cómo prestar atención a los procedimientos de evaluación para que estimulen el aprendizaje, o cómo mantener a la sociedad informada del funcionamiento del sistema educativo”. Pero aclaró que “no será fácil transformar la conciencia del ciudadano sobre el empresario y la innovación. La educación, sin duda,es una vía, pero ni la única, ni la más inmediata. En todo caso, los medios de comunicación son los cómplices necesarios. Pero antes, habrá que preparar los mensajes adaptados a nuestra actual idiosincrasia, para que sean efectivos. Una tarea ésta, que exige la colaboración de sociólogos, de empresarios y de historiadores”.

Sobre el sistema financiero el Presidente de Cotec reconoció que el elevado riesgo implícito en las actividades de innovación supera los umbrales que se impone un banquero prudente, por lo que señaló que por esta razón “la innovación ha obligado a crear instrumentos muy específicos, adaptados a diferentes niveles de riesgo del ciclo de vida de la innovación. Y así, el capital riesgo, y algunos tipos de mercados de valores secundarios, se orientan a fases muy concretas del proceso de innovación, aunque no alcanzando a la totalidad de ese proceso. Y sin duda, el hecho de que estas modalidades de financiación no tengan el mismo éxito en todos los países, es porque la innovación es muy diferente en ellos. Pero existe otra amplia variedad, especialmente en países como el nuestro, de proyectos de innovación, que hoy no encuentran financiación, porque no existen modalidades adaptadas a ellos. Y ello quiere decir, que tendremos que buscar soluciones para este problema. Un camino para ello es idear fórmulas que rebajen el riesgo financiero y, sobre todo, que faciliten su evaluación. Porque es una realidad que no todos los proyectos tienen el mismo nivel de riesgo”.

Por último, llamó la atención sobre la necesidad de tomar medidas dirigidas a mejorarel contexto administrativo en el que la innovación se desenvuelve, que aunque ha ido evolucionando con el tiempo, está todavía muy lejos de ofrecer el panorama estimulante que el país necesita. Cambios en la fiscalidad, en el ordenamiento del sistema público de I+D, o en la contratación pública, son buenos ejemplos de avances logrados a los que Cotec ha venido dedicando en estos últimos años mucho esfuerzo. Pero ya sabemos que esto no basta, porque las dificultades están siempre en su aplicación. Y si costó mucho tiempo que las empresas se beneficiaran realmente de los créditos fiscales, está costando más introducir la compra pública innovadora, y todavía es muy escasa la movilidad de los investigadores. Por ello es importante que un entorno administrativo que quiera priorizar la innovación, actúe permanentemente y tenga en cuenta cualquier iniciativa. Sea cual sea la materia de competencia, y haciéndolo desde su origen. Primero para no entorpecer la iniciativa y, si es posible, para estimularla. De tal manera que la introducción de estrategias de innovación necesita fundamentalmente la implicación transversal de las administraciones en el fomento de la innovación. Y por este motivo, para hacerlas realidad, es absolutamente imprescindible la complicidad política del más alto nivel”.

Enlaces:

Informe de Datos

Gráfico de datos

Informe Cotec

Discurso del Director General de Cotec

Nota de prensa
 

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