Federación de Empresas de la Rioja

Jaime García-Calzada reclama más ayudas directas para las empresas y los autónomos

 

El presidente de la FER, Jaime García-Calzada ha comparecido ante los medios de comunicación para analizar la situación empresarial y económica que está provocando la pandemia. “Es una situación e gravísima en lo personal, en lo familiar y para cientos y miles de empresas, de pequeños negocios de todos los sectores, que están atravesando una situación dramática y al límite. Una gran mayoría de los sectores de actividad que mantienen la producción, los servicios y el empleo de nuestra Comunidad Autónoma, de toda la sociedad riojana, se encuentran ahora mismo en un momento insostenible. Pequeños negocios y empresas, grandes y pequeñas están al borde de la desaparición, abocados al cierre y no nos olvidemos de que llevan 11 meses realizando un sacrificio inimaginable.”

 

Jaime García- Calzada ha repasado la situación de los sectores. Hoteles, campings, agencias de viajes, organizadoras de congresos y eventos, centros y bodegas del enoturismo completamente cerrados o con facturaciones que han bajado del 90 ó 95%, incluso el 100%. Un sector turístico, que está afectado por las restricciones a la movilidad, los cierres perimetrales de la Comunidad y los municipios o por confinamientos sucesivos decretados por el Gobierno de España o el Gobierno de La Rioja.

Sectores completamente clausurados o con limitaciones de aforo y actividad durante este año, como la cultura y las artes escénicas, la hostelería con todo el canal horeca afectado, el comercio, los gimnasios, los centros y academias de formación, el transporte de viajeros o escolar, actividades de ocio y tiempo libre, peluquerías y un sinfín de actividades.

 

Sectores tan esenciales para nuestra economía como el sector de la venta de automóviles y de los concesionarios, sufren caídas de ventas nunca conocidas. Fíjense que las fábricas españolas han producido este último año medio millón de coches menos y las matriculaciones han caído más de un 32%, el peor dato de Europa.

El presidente ha recordado que “hay alguna noticia más positiva procedente de nuestra industria general, -la agroalimentaria en particular-, que han soportado mejor la pandemia y ha seguido creciendo de forma más moderada, gracias a la producción alimentaria que ha dado el cayo abasteciéndonos de productos de primera necesidad. Aunque hay que recordar que la industria también sufre una reducción de actividad que la ha obligado en muchos casos a acogerse a los ERTES .Y mucho peores han sido las cosas en industrias que dependen del nivel de consumo, como la industria del calzado, lógicamente que se ve afectada por el cierre de los comercios, o por el escaso o nulo gasto familiar”

 

La industria de la construcción se enfrenta no solo a una actividad privada menor, sino a unos niveles de licitación pública que se han desplomado completamente, con una inversión pública residual y con un 2021 por delante que presenta un panorama muy complicado.

 

Sectores y empresas al límite, al borde de un colapso, que nos lleva no solo la desaparición de empresas, sino todo el empleo que acarrea. Entenderán ustedes lo urgente que es salvar a nuestro tejido empresarial”.

 

Salvar a nuestro tejido empresarial es una prioridad

 

Mantenerlo, cueste el esfuerzo que cueste, es mucho mejor y es mucho más barato para las administraciones que el gasto público que puede suponer. “Háganse una idea de lo que representaría pagar todo el desempleo durante los próximos años”, ha dicho el responsable de la FER.

 

Los Gobiernos tienen que ejercer su responsabilidad, que no es otra que la de gobernar. Son responsables de sus decisiones y deben responder siempre ante ellas. Sabemos que gobernar en una situación sanitaria tan dramática no es tarea sencilla. Los empresarios respetamos las decisiones que toman las administraciones públicas, aunque muchas veces no las compartimos, ha dicho Jaime García-Calzada

 

“Creo que ha habido decisiones muy contradictorias entre sí, entre las propias administraciones central y autonómica. Otras son confusas, ambiguas, inciertas o no ofrecen confianza. Un ejemplo: cerramos sectores no esenciales para evitar la movilidad, pero permanece el toque de queda a las 22 horas, que favorece esa misma movilidad  y que facilita encuentros sociales. Como en marzo, como en abril, como en noviembre, como ahora en enero y en febrero, el Gobierno ha tomado la decisión de cerrar los negocios y de clausurar determinadas actividades no esenciales. Los cierra, pero no ofrece nada a cambio.”

 

Ayudas directas y endeudamiento si es necesario

“Una decisión semejante conlleva una responsabilidad y no se puede tomar sin consecuencias. No es admisible cerrar el negocio y el sustento económico de miles de pequeños empresarios y autónomos y, al mismo tiempo, dejarlo abandonado sin ayudas directas o sin las ayudas suficientes para pagar alquileres, la luz y el agua, los tributos, las contribuciones… Eso no puede ser. Es absolutamente inadmisible este abandono”. “Las ayudas que tenemos ni llegan ni son suficientes, y si para ello el Gobierno tiene que elegir la vía del endeudamiento que lo haga. Que lo haga, porque este momento histórico y excepcional que lo justifica. Estamos sufriendo un confinamiento encubierto de enormes y graves consecuencias.

 

Ahora mismo, -tal y como están las cosas-,  es necesario, urgente y de vital importancia aprobar inmediatamente un plan de rescate para aquellas empresas, negocios y sectores que están más afectados, aquellos en las que los ingresos o la facturación ha disminuido en porcentajes dramáticos o aquellas impedidas y paralizadas por orden del Gobierno. Un rescate urgente y del pago inmediato de los expedientes pendientes. Un rescate basado en ayudas directas, en la exoneración de impuestos, tasas y contribuciones a la actividad.

 

“No es de recibo que haya negocios cerrados o con niveles de facturación ridículos y que las respectivas administraciones sigan girando sus recibos, como si aquí no pasara nada, mirando a otro lado”, ha subrayado.

 

Sobre los créditos del ICO ha dicho que no son una solución para las empresas más pequeñas, que apenas han podido acceder a ellos.  Repito estamos ya ante un problema de solvencia que requiere de ayudas directas y urgentes”.

 

Europa responde mejor

Desde el comienzo de la pandemia, también se ha echado en falta un plan más ambicioso por parte de todas las administraciones españolas. Europa ha respondido mejor. Países como Alemania, Francia, Italia, …han tenido más ambición rescatando a sus sectores económicos. Han  ejecutado planes de mayor envergadura, ayudas directas de hasta un 75% de la facturación o se han pagado los gastos corrientes mientras no había actividad. Alemania y Francia han triplicado a España en las ayudas a la liquidez, con márgenes presupuestarios más amplios. España es un cero en ayudas.

 

 

España ofrece el ICO  pero no nos da ayudas

Esta es la realidad. España nos ha ofrecido préstamos ICO, pero no ayudas directas. Esta es la diferencia. Europa reclama el apoyo a las empresas y dice que las empresas son una prioridad en las medidas económicas que deben tomar los gobiernos de los respectivos países. España solo ha dedicado el 1,5% a la crisis.

 

Sobre los fondos europeos, ha considerado que es un volumen económico muy importante y que la FER se pone a disposición del Gobierno regional para aglutinar a las empresas en torno a estos proyectos

 

Vacunación, lo antes posible

El presidente ha indicado la importancia de que  “agilicemos la vacunación para inmunizar a la población lo antes posible. El mayor reto del Gobierno ahora es vacunar a la población cuanto antes. Esto sería lo deseable. Pongamos recursos, personal sanitario suficiente y toda la logística necesaria para su distribución. De ello depende también que iniciemos la recuperación económica”.

 

Los empresarios somos optimistas por naturaleza. Tenemos que recuperar ese clima de confianza que se ha destruido, con unas administraciones que lideren un cambio de rumbo. Que sean capaces de echar el resto en medio de esta tragedia.

Yo confío mucho en la fortaleza de esta tierra, de la gente, de los empresarios, de los trabajadores. Confío en que saldremos adelante, aunque los meses que vienen seguirán siendo duros.

 

La FER seguirá en primera línea de esta batalla. “Nos jugamos todos mucho en este envite y en este esfuerzo colectivo. El futuro de nuestra Comunidad está en riesgo y no nos podemos permitir el lujo de perder todo lo que todos estos años tanto nos ha costado conseguir. A pesar del cansancio y del estado anímico que cunde en La Rioja y en nuestro país, no podemos dejar de luchar y de trabajar en defensa del futuro de tantas y tantas empresas que han servido y sirven a La Rioja con lo mejor que tienen. Este es nuestro deber”, ha concluido.

 

 

FER - Federación de Empresas de La Rioja

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